Hace unos días hablábamos de que, si no tomamos nuestras decisiones en el momento preciso,
otros las tomarán por nosotros, dejando así, nuestro destino en manos de otros. Pues bien, lo
mismo sucede en las organizaciones, en donde se debe planificar el cambio o determinados factores
internos o externos, marcarán la ruta de ese cambio.
Desde el origen de las especies, el cambio ha sido una constante. Con el desarrollo evolutivo y la
madurez, las personas vamos experimentando cambios en el ser y en el hacer.
El cambio organizacional combina la modificación de los valores, las conductas y las aspiraciones de
las personas, lo que en la mayoría de los casos comporta variaciones externas en las estrategias, los
procesos y las prácticas operativas en el trabajo. Según Idalberto Chiavenato “El cambio organizacional
es un conjunto de alteraciones estructurales y de comportamiento dentro de una organización”.
Muchos cambios están ocurriendo a nivel mundial, exigiendo una nueva postura por parte de las
organizaciones. No es posible quedarse observando y dejar que las cosas sucedan sin hacer nada al
respecto, pues esto puede acarrear inseguridad en cuanto al futuro de la propia organización. Ya sea
que el cambio ocurra por las oportunidades que surgen o porque se tome la decisión de proyectar el
nuevo rumbo, es necesario administrar el proceso, es necesario: Gestionar el Cambio.
Hay dos formas fundamentales de Gestionar el Cambio en las organizaciones, éstas son:
El enfoque o proceso de Cambio Reactivo: donde la gerencia maneja los problemas o
dificultades dando un paso a la vez o actuando a medida que se vayan presentando las
dificultades. El cambio se inicia como reacción a algo que ha sucedido.
Enfoque o proceso de Cambio Proactivo (Planeado): es un proceso en el cual la gerencia
trata de modificar las estrategias, la toma de decisiones y las prácticas, estableciendo un
nuevo curso de acción en lugar de corregir el actual, anticipando las fuerzas tanto de los
ambientes externos, como la de los ambientes internos, encontrando formas compatibles e
integradas de hacer frente a los ambientes pronosticados.
Pero no podemos perder de vista que el cambio es generado en y a través de los integrantes de la
organización, de manera que la forma en que las personas se sienten con un cambio es un factor que
determina como responderán a él, en esa respuesta al cambio inciden varios factores, tales como: la
historia personal, el ambiente social y los sentimientos, lo que nos lleva a determinar que el cambio
deberá estar precedido por el suministro de suficiente información para el personal.
Quienes se han dedicado a observar las reacciones comunes ante el cambio han establecido una regla
20-50-30.
20% de los empleados serán receptivos
50% de los empleados serán neutrales
30% de los empleados serán de mente cerrada
El reto es transformar el 80% en defensores del cambio para que este tenga éxito, en esto
radica Gestionar el Cambio.
Existen varios modelos para Gestionar el Cambio y en cualquier modelo que se elija, esta frase de la
película Ratatouille, de 2007: “El cambio es nuestra opción y se inicia cuando se decide” nos puede indicar
por dónde empezar.